Historias y curiosidades de los signos tipográficos

 

© Jorge de Buen, 2013

antilambda.   Los signos de esta forma < > se llaman «antilambdas». El de cierre (>) lleva también el antiquísimo nombre de diple, y el de apertura, diple aviesa.

 

párrafo.   El signo § se llama párrafo y sirve para indicar el número del párrafo de una cita o referencia. En inglés lo llaman section sign.

Hay quienes dicen que la forma del signo proviene de un ligado de dos eses que significa signum sectionis, pero me parece que esta es una más de las múltiples formas de la etimología ficción. ¿Cómo pudo haberse creado un signo a partir de la palabra signo? Es imposible: antes de existir el sintagma signum sectionis tuvo que haber existido tal signo. Es más probable que se trate de una abreviatura medieval de la palabra sectionis, que, como muchas otras, se formó con la primera y la última letra.

El signo § es la quinta llamada de nota en un arcaico sistema angolamericano. Ya no se recomienda este uso.

 

el punto de la i.   El punto de la i se origina en la letra gótica, donde era difícil distinguir los trazos de letras como la i, la u y la n, entre otras.

La j es una variante gráfica de la i, y por eso ambas letras se pronuncian igual o casi, excepto en español. Nebrija la independizó en 1503.

 

cruz u obelisco.   A principios de la Edad Media, el obelisco, óbelo o cruz (†) era una raya (—) modulada como cuña. Servía para señalar falsedades y dudas.

 

apóstrofo.   El apóstrofo pudo haberse derivado de un 9 voladito medieval que abreviaba terminaciones: -us, -os, -is… En español se usa para indicar la elisión de una sola vocal al principio o al final de la palabra: l’aspereza.

El apóstrofo del genitivo anglosajón seguramente tuvo el mismo origen. Algunos dicen que proviene de una contracción como esta: the man, his horse => the man’s horse, pero lo veo poco probable.

En inglés, el apóstrofo que por vicio se pone en un plural se llama apóstrofo del verdulero: *that is from the 50’s, *programmer tip’s. En español hay apóstrofos del verdulero por montones; por ejemplo: *Se copian DVD’s.

 

F, U, V, W, Y.   F, U, V, W y Y se derivan del mismo signo protosinaítico vâv, vau o waw, que tenía la forma de una vara con un pequeño círculo arriba.

 

acento grave.   El acento grave (`) ya aparecía en códigos latinos provenientes de Egipto. Señalaba los monosílabos, lo que servía para identificar la frontera entre dos palabras.

 

&.   El signo & se llama et. Sería útil en español si abreviara algo, pero nuestra conjunción copulativa, la y, es más compacta y fácil de trazar.

 

pesos.   El signo de pesos ($), dicen, sale del escudo de España: es una abstracción de las columnas de Hércules y la banda NON PLVS VLTRA. Esto seguramente es falso, pero ¡qué bonita es la paleografía-ficción!

 

interrogaciones y exclamaciones.   Los signos de exclamación se pueden multiplicar para dar énfasis, pero causan daño colateral en tanto que ¡¡¡reducen la fuerza de un par normal!!!

Los signos de interrogación y exclamación se pueden combinar: ¿Qué has hecho conmigo, desgraciado!, pero el de apertura nunca debe omitirse en español.

Es lícito meter una exclamación o interrogación dentro de una exclamación o interrogación: ¿No te dije, ¡carajo!, que pagaras la cuenta?

La Academia pudo haber sido la inventora del signo de apertura de interrogación. Se discutió el 5 de marzo de 1739. ¡Inventazo, sin duda!

 

punto y coma.   El punto y coma era una abreviatura de la terminación latina -us. Se dice que Aldo Manuzio lo convirtió en signo de puntuación (s. xvi).

 

coma.   En algunos manuscritos góticos en letra fraktur, la barra (/) hacía las veces de coma; duplicada (//) hacía las veces de guion.

 

guion.   Los signos de división de vocablos a final de línea (como nuestro guion actual) se hicieron habituales a finales del siglo x y principios del xi.

 

comillas mecanográficas.   En las máquinas de escribir, las comillas ( " ) y el apóstrofo ( ' ) mecanográficos mataban dos pájaros de un tiro. Ya no sirven para nada.

 

subraya.   La subraya ( _ ) también es un vestigio mecanográfico, pero, como la arroba, tuvo la suerte de caer en el fértil terreno de los informáticos.

Aunque no es un guion (v. DRAE, s. v. guion, 13-14), se conoce también como guión bajo. En mecanografía servía para subrayar (a falta de cursivas).

 

sputnik.   Este misterioso signo U+00A4 (¤) representa una radiante moneda de oro. Se llama sputnik por su parecido con el primer satélite soviético. Es un signo comodín de moneda, uno que pretende no tener nacionalidad ni idiosincrasia. Según Jacques André, fue inventado durante la Guerra Fría a raíz de que Kruschef pidió que el signo $ no se convirtiera en estándar. El sputnik es un signo genérico de moneda. P. ej.: Algunos signos de moneda se anteponen: ¤ 10,00, otros se posponen: 10,00 ¤.

 

eñe.   El fonema nasal palatal sonoro se representa con diferentes signos: España, Catalunya, gnocchi, agneau, minha, një, oranje, anya...

 

aspa.   El signo de multiplicar es el aspa (×) y se debe a W. Oughtred (s. xvi). Leibniz recomendaba el punto medio ( · ) para evitar confusiones.

 

puntos suspensivos.   Antes se decía que los puntos suspensivos podían ser de tres a cinco. Hoy, la Academia manda que sean tres. ¿Qué necesidad de limitar......?

 

asterisco.   El asterisco ( * ) pudo haberse originado en la pictografía sumeria, hace cinco mil años. Desde la Edad Media, se usa para indicar una omisión discreta: El padre J*** llegó con su novia. Este uso del signo se conoce como asterónimo y lamento que se esté perdiendo. A veces se marca un cambio de escena o parte con un asterismo, es decir, tres asteriscos en línea o en triángulo: * * *.

 En español, las llamadas de nota se marcan con números o asteriscos. Si no abundan, se pueden marcar con asteriscos hasta un máximo de cuatro.

 

raya.   En inglés, el papel del asterónimo lo hace la raya: It was Lord M— who started the fight. En la Gran Bretaña del siglo xviii, la raya (—) se llamaba elipsis y la elipsis era su función. Hoy se llama em dash y sirve para... todo.

 

ß.   El eszett (ß) es un ligado de una ese corta y una larga. En el siglo xvii todavía se usaba en español; hoy, solo en el alemán de Alemania.

Manuscrito inglés del siglo XII (omnis anim[us])

Detalle de la Biblia de 42 líneas de Gutenberg (domin[us] de[us]).

Madam Johnson’s Present, Dublin, 1770.

Bernal Díaz del Castillo: Historia de la conquista de la Nueva España, Madrid, 1632.

mayúsculas y minúsculas.   Según mis cuentas, en español las mayúsculas representan apenas el 1,4 % de todos los caracteres; las minúsculas, 78,8 %; los espacios, 16,7 %. La distribución de las mayúsculas cambia mucho con respecto a la de las minúsculas. Las diez más usadas son: E, L, S, A, P, C, M, D, R, T.

 

promedio de letras por palabra.   En una cuenta de casi dos millones de caracteres, resulta que las palabras en español tienen, en promedio, 3,96 letras.

 

letras más usadas en español.   Los once caracteres más usados en español, en orden descendente, son: espacio, e, a, o, s, n, r, i, l, d, t. Por cada t hay 4,5 espacios.

En un texto ortotipográficamente compuesto, la E es la mayúscula más usada: 16,6 %. Sigue la L con un 9,8 %. La S y la A empatan con 7,9 %.

Este dato me parece sorprendente: Las letras con diacríticos más usadas en español son ó, í, á, é, ñ, ú, ü, en este orden.

Las tres letras más usadas en español son e, a, o; en latín, e, i, u; en francés, e, a, s, y en inglés, e, t, o.

 

calderón.   El calderón (¶) comenzó como una C grande cruzada con una o dos rayas veticales. Algunos creen que era una abreviatura de capitulum.